Cuando platico que ésta es una de mis películas favoritas, la gente suele no tomarme muy en serio. Y creo que ese es uno de los fenómenos por lo cuáles amo tanto ésta película: sin intelectualizar pedantemente las cosas, sin pegarle tanto a la mamada, Chris Columbus hizo una gran película sobre los sentimientos bonitos y los sentimientos feos de un niño.
Si muchos de los directores y guionistas aquí reseñados, dejaran de ser tan mamones y buscaran divertirse, tal vez les creería un poco más. Este trailer contiene mas diversión y adrenalina que toda la filmografía de los guilty unpleasures (alemanes, suecos, daneses, islandeses) con los que tanto alardean los chavos modernos.
Por Jimenez


